El estrés laboral se ha convertido en uno de los principales problemas de salud de nuestro país. No solo afecta en la salud mental de los trabajadores, sino que, como tal, influye sustancialmente en la calidad del sueño. En este contexto, ¿cómo impacta exactamente el estrés laboral en nuestro descanso? ¿Podemos evitarlo?
Así impacta el estrés laboral en la calidad del sueño
Según un estudio reciente, más de la mitad de los españoles afirma haber experimentado episodios de estrés prolongado en el último año debido al trabajo. Esto se explica si tenemos en cuenta que un 37% reconoce también haber tenido dificultades para desconectar de sus tareas al finalizar la jornada laboral.
El mismo informe asegura que la calidad del sueño de 1 de cada 3 españoles se ve afectada por el estrés laboral. Y es que, cuando una persona se enfrenta a niveles elevados de estrés en su trabajo, su organismo libera algunas hormonas que dificultan la relajación y la conciliación del sueño.
De hecho, según datos de la Sociedad Española de Neurología, el insomnio afecta a 4 millones de adultos en España. Esto tiene consecuencias directas en el rendimiento diario, la memoria y la salud mental. La falta de un descanso adecuado se ha asociado con trastornos como la ansiedad, la depresión, la hipertensión, la diabetes y obesidad.
5 consejos para reducir el estrés laboral y mejorar el descanso
A pesar de la magnitud del problema, tan solo un 18% de los trabajadores españoles ha buscado ayuda profesional, lo que refleja la necesidad de abordar esta problemática. Estos son 5 consejos útiles para tratar de reducir el estrés laboral y mejorar el descanso:
- Desconectar del trabajo al finalizar la jornada: esto es, establecer límites claros entre la vida laboral y personal.
- Mejorar la higiene del sueño: la higiene del sueño son un conjunto de hábitos que contribuyen al buen descanso.
- Practicar técnicas de relajación: la meditación, la respiración profunda o el yoga pueden ayudar a reducir los niveles de estrés y favorecer un sueño más reparador.
- Realizar actividad física: disminuye los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y aumenta la producción de serotonina (precursora de la melatonina, que regula el sueño). Tras el ejercicio, el cuerpo se prepara para conciliar el sueño más rápido y dormir de manera más profunda.
- Buscar apoyo profesional: si el estrés laboral afecta seriamente la calidad del sueño, la solución más efectiva puede pasar por consultar con un especialista en salud mental.
Cada vez más empresas son conscientes sobre la importancia de cuidar la salud mental de sus empleados. Sin embargo, el 85% de las compañías en España aún no cuentan con sistemas de apoyo emocional para sus empleados. Por ello, es importante poner el foco en cubrir estas carencias para reducir el estrés laboral y mejorar la calidad del sueño.