Lavarse los dientes no es solo una cuestión estética o de mera higiene diaria. Mantener una correcta salud bucodental puede tener un impacto directo en la salud general y, en concreto, en el corazón. Cada vez existe más evidencia científica que demuestra la clara relación entre la salud bucal y cardiovascular.
De hecho, un estudio reciente ha observado que las personas que mantienen una higiene bucal constante presentan un menor riesgo de desarrollar problemas cardiacos. En concreto, este hábito se asocia con una reducción del 10% en el riesgo de fibrilación auricular y del 12% en el de insuficiencia cardíaca.
La enfermedad periodontal y su impacto en el corazón
La enfermedad periodontal es una patología que inflama las encías y que puede llegar a provocar la pérdida de dientes. Más allá de sus efectos en la boca, también se ha relacionado con un mayor riesgo cardiovascular.
Esto se debe a que las bacterias presentes en las encías pueden pasar al torrente sanguíneo y llegar otros órganos, incluido el corazón. Una vez allí, pueden contribuir al deterioro de los vasos sanguíneos y a la formación de placas en las arterias, aumentando el riesgo diferentes patologías.
En los últimos años, diversos estudios han observado que los pacientes con enfermedad periodontal pueden presentar una peor evolución cardiovascular. Algo que ha llevado a algunos expertos a plantear una mayor coordinación entre odontología y cardiología, especialmente en pacientes con antecedentes cardiovasculares.
Consejos para mantener una buena salud bucal y cardiovascular
Mantener una buena higiene oral es clave para reducir los procesos inflamatorios de la boca que pueden influir en la salud cardiovascular. Por ello, es recomendable seguir una serie de pautas básicas:
- Cepillado dental: el cepillado elimina restos de comida y placa bacteriana, reduciendo la inflamación de las encías. Mantener las encías sanas ayuda a limitar la entrada de bacterias al torrente sanguíneo, un proceso que se ha relacionado con el riesgo cardiovascular.
- Uso diario de hilo dental: limpiar los espacios entre los dientes evita la acumulación de placa bacteriana y ayuda a prevenir la enfermedad periodontal.
- Control del consumo de azúcares: reducir los azúcares ayuda a prevenir caries, pero también es clave en factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares.
- Evitar el tabaco: el tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo tanto para la enfermedad periodontal como para las enfermedades cardiovasculares.
- Revisiones periódicas con el dentista: acudir al dentista permite detectar a tiempo problemas periodontales y controlar la inflamación de las encías.
Además de su impacto en la salud cardiovascular, una correcta higiene oral también influye en la calidad de vida y en el envejecimiento saludable. No en vano, prevenir enfermedades bucodentales que pueden causar dolor, infecciones y la necesidad de tratamientos más complejos con el paso del tiempo.